28 de octubre de 2013

Starbucks Chile: La CSI exige el cese de las practicas antisindicales
  • La empresa utiliza todos sus recursos para destruir el proceso de negociación colectiva mediante la intimidación y las represalias directas.
  • La empresa fue condenada en cuatro ocasiones por violación de derechos sindicales por la Corte Suprema Chilena
Starbucks ha logrado mantener su reputación como la empresa más antisindical de Chile. La Confederación Sindicar Internacional (CSI) ha denunciado que en octubre, al tiempo que anunciaba unos beneficios récord, la empresa rechazaba todas las reivindicaciones del Sindicato de Trabajadores de Starbucks incluidas en un proyecto de convenio colectivo.
Alegando que su competitividad se vería perjudicada, la empresa ha dicho que no puede cubrir las prestaciones básicas de los trabajadores, como son los bonos de transporte y comida, ni tampoco el derecho a pagos por días de enfermedad. La mayoría de los trabajadores son jóvenes de menos de 25 años de edad, y en el reglamento interno son irónicamente denominados “partners”.

Starbucks está utilizando todos sus recursos para destruir el proceso de negociación colectiva, y mediante la intimidación y las represalias directas disuade a los trabajadores de afiliarse al sindicato, también fue condenada en cuatro ocasiones por violación de derechos sindicales en 2012, y la Corte Suprema Chilena ha apoyado hace poco a un tribunal de apelación ordenándole pagar una multa de 50.000 dólares y negociar un convenio colectivo con el sindicato.

Parece que Starbucks prefiere seguir pagando multas en lugar de simplemente respetar los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Starbucks está obligada a respetar los derechos humanos en todos aquellos países donde funcione su actividad empresarial y debe negociar de buena fe, con arreglo a la legislación chilena y a las normas internacionales ratificadas por el país.

Starbucks se califica a sí misma como una empresa… socialmente responsable. Y es que el discurso de los directivos sobre la responsabilidad social empresarial (RSE) únicamente les vale hasta que interviene el sindicato y las empresas se ven obligadas a retratarse de verdad.